El IMSS-Bienestar aseguró el 3 de noviembre de 2026 que ningún equipo de ultrasonido falta en el Hospital de Alta Especialidad Agustín O'Horán, en Mérida, un día después de que Sol Yucatán reportara que la Fiscalía General del Estado (FGE) investiga la desaparición de un aparato valuado en poco más de 700 mil pesos.
El desmentido institucional llegó tras una revisión de inventario, de acuerdo con Por Esto, que publicó que la dependencia federal descartó la sustracción y pidió a la población no difundir versiones sin sustento. La versión de la Fiscalía es distinta: el 2 de noviembre, Sol Yucatán informó que la FGE analiza varias hipótesis, entre ellas un "autorrobo" o una compra ficticia, y que la directora del hospital, María Teresa Zapata Villalobos, quedó bajo sospecha. The Yucatan Times reportó que la administración presentó una denuncia ante la Fiscalía estatal.
La contradicción no es menor. Diario de Yucatán publicó el 4 de noviembre que fueron dos los equipos retirados sin autorización del área de quirófanos, un equipo de rayos X-ultrasonido y un bisturí eléctrico, y que la administración resolvió el caso de forma interna. Según ese relato, las cámaras de videovigilancia identificaron al médico responsable, quien reconoció que "tomó prestado" el equipo para un trabajo en su clínica particular. El diario añadió que la FGE afirmó no haber recibido denuncia y que el asunto no es de su competencia porque el hospital pertenece al gobierno federal, por lo que la instancia correspondiente es la Fiscalía General de la República (FGR); su vocería indicó que hasta el 3 de noviembre no había denuncia formal.
El hospital abrió el 17 de mayo de 2026 como parte de la incorporación de Yucatán al IMSS-Bienestar, según The Yucatan Times. La seguridad privada del inmueble también está en la mira: Sol Yucatán consignó que, conforme al libro de contrataciones 2026, la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY) destina 46 millones de pesos a vigilancia privada para sus hospitales, con un contrato vinculado a Splash Wash. El mismo medio añadió que el personal reportó equipo quirúrgico y medicamentos que aparecen en inventario pero no existen físicamente.
Qué sigue: la FGE no ha informado el estado del expediente ni si citó al personal señalado, y el IMSS-Bienestar no ha precisado si abrió una investigación administrativa. La pregunta abierta es quién responde por un activo público de alta gama que, según una versión, salió del hospital y, según otra, nunca se movió.
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